Necesito llorar y no me salen lágrimas, lo más que hacen mis ojos es sudar un sudor de esfuerzo por llorar, y por muchas gotas que caen yo no me desahogo:
- Por enseñarme a llorar de felicidad cuando te tengo por fin en mi cama - Por enseñarme a perder la consciencia cuando me abrazas por la espalda - Por enseñarme que al besar de verdad puedes marearte - Por enseñarme a temblar de emoción - Por enseñarme que amar no es lo mismo que atar - Por enseñarme que hay gente que si puede cambiar - Por enseñarme a ser feliz con pequeñas cosas - Por enseñarme que el sentimiento no muere si se le cuida - Por enseñarme lo fuerte que eres - Por enseñarme lo mucho que crees en mi como futura trabajadora social - Por enseñarme a vivir el presente - Por enseñarme a ver el futuro con más ilusión - Por enseñarme que cada día es único si estás conmigo - Por enseñarme a quererme - Por enseñarme a querer de nuevo
A pesar de que me estoy volviendo demasiado moñas.. no me canso de repetirtelo, de decirtelo con gestos, en otro idioma, con otras palabras, con acciones, con detalles, con miradas, con mis manos, con mi cuerpo, con sonrisas:
Estoy enamorada de ti, preciosa
miércoles 26 de agosto de 2009
Vince Mitchell:¿Por qué no esnifas la heroína en lugar de chutártela?
Janis Joplin:¿Por qué masturbarte cuando puedes follar?
Echo de menos crear: escribir o dibujar. También echo en falta empaparme de nuevos conocimientos, de libros, de historias. Estoy atascada, en estado de espera. Sólo el estar con Sonia, hablar con ella o escucharla me devuelve el movimiento..o lo que es lo mismo, la vida.
Me siento desencantada con todo.. mis amigos, Madrid en general, y yo misma. Espero que sea algo temporal.. pero es que no tengo ganas de moverme ni de salir ni de buscar cosas que me emocionen como hago siempre. Me dedico a fumar tumbada en el suelo, noto como pasa el verano y yo sigo tan blanca. Sólo puedo pensar en ella y en lo chachi que sería poder verla cuando la echo de menos, o sea, casi siempre. Si esto es estar enamorada, vaya mierdecilla.
Me encantaría encontrar un punto medio entre pensar en ella y vivir sólo por ella. Pero es difícil cuando pienso en el futuro y no sé cuando será la próxima vez que nos veamos. Tampoco sé cuanto aguantará ese infierno sostenido en el que malvive. Ojalá pudiera cogerla de la mano y hacerla sentir querida. Me dice que lo consigo aún estando tan lejos, pero es que no es sólo que yo quiera darle fuerzas sino que también necesito que me las de ella a mi. Y lo hace, pero necesito el contacto físico, no solo palabras.
De todo se aprende, dicen, y supongo que esta vez me toca aprender lo que es la paciencia..